Precios revisados el 28 octubre 2026, 22:00
Comparar alojamiento de vídeo 2026: 7 planes
Si quieres comparar alojamiento de vídeo, aquí tienes 7 planes de 7 proveedores con sus precios, límites y funciones, para quedarte solo con los que encajan con tu proyecto.
7 planes coinciden
-
1
Streaming en directo · Subtítulos automáticos · Marca blanca · Monetización8,6/10
- Espacio
- 2 TB
- Ancho de banda
- 2 TB al mes
- Resolución
- 4K
- Precio
- 17,96 €/mes plan gratuito disponible
-
2
Subtítulos automáticos · Monetización · DRM8,5/10
- Espacio
- –
- Ancho de banda
- –
- Resolución
- 4K
- Precio
- Pago por uso prueba gratuita
-
3
Streaming en directo · Subtítulos automáticos · Marca blanca8,2/10
- Espacio
- 150 GB
- Ancho de banda
- 150 GB al mes
- Resolución
- 8K
- Precio
- 13,47 €/mes prueba gratuita
-
4
Streaming en directo · Subtítulos automáticos · Marca blanca · Monetización6,4/10
- Espacio
- 500 GB
- Ancho de banda
- 200 GB al mes
- Resolución
- 1080p
- Precio
- 35,03 €/mes prueba gratuita
-
5
Streaming en directo · Subtítulos automáticos · Marca blanca · Monetización5,2/10
- Espacio
- 50 GB
- Ancho de banda
- 200 GB al mes
- Resolución
- –
- Precio
- 35,03 €/mes prueba gratuita
-
6
Streaming en directo · Subtítulos automáticos · Marca blanca5,0/10
- Espacio
- 250 GB
- Ancho de banda
- 1 TB al mes
- Resolución
- 4K
- Precio
- 88,92 €/mes plan gratuito disponible
-
7
Streaming en directo · Subtítulos automáticos · Monetización · DRM3,5/10
- Espacio
- –
- Ancho de banda
- –
- Resolución
- 4K
- Precio
- Bajo petición
Precios mensuales del plan básico, sin IVA. El almacenamiento y el ancho de banda son los incluidos en ese plan; la mayoría de plataformas venden uso adicional.
Qué es el alojamiento de vídeo y para quién tiene sentido
Un alojamiento de vídeo (también lo verás como hosting de vídeo o plataforma de vídeo online) guarda tus archivos, los convierte a varias calidades y los entrega al espectador desde una red de servidores preparada para ello. Tú subes el original; la plataforma se encarga de que se vea fluido tanto en un móvil con mala cobertura como en un monitor 4K.
Un servidor web corriente no está pensado para eso. Si subes un vídeo pesado a tu hosting compartido y lo incrustas en la portada, basta un pico de visitas para que la web se arrastre o se agote la transferencia del mes. Por eso, en cuanto el vídeo deja de ser un adorno, casi todo el mundo acaba en una plataforma especializada.
Los perfiles más habituales: empresas que enseñan producto o forman a su plantilla, equipos de marketing que quieren saber quién ve qué y hasta dónde, creadores que venden cursos, academias de e-learning y organizadores de eventos que emiten en directo. Si lo tuyo es un único vídeo corporativo y no te molesta el logotipo de un tercero, quizá te baste con YouTube; más abajo lo comparamos con calma.
Qué debes mirar antes de elegir
Modelo de precio y periodo de prueba
Hay básicamente dos formas de cobrar. La primera es una cuota mensual con almacenamiento y ancho de banda incluidos; es fácil de presupuestar. La segunda es el pago por uso: pagas por lo que guardas y por lo que se reproduce. Esta última va bien si tu tráfico es irregular, pero una campaña que funciona de maravilla puede disparar la factura de un mes. Comprueba también si existe un plan gratuito o una prueba: sirve para ver el reproductor y el proceso de subida antes de comprometerte.
Almacenamiento y ancho de banda
Son dos límites distintos y mucha gente los confunde. Un catálogo pequeño con mucha audiencia gasta sobre todo ancho de banda; un archivo enorme que casi nadie abre gasta sobre todo almacenamiento. Lo que conviene averiguar es qué pasa cuando te pasas: si te cobran el exceso, te obligan a subir de plan o, peor, cortan la reproducción en mitad de un lanzamiento.
Resolución, directo y simulcast
Mira la resolución máxima que acepta el plan (1080p, 4K) y si de verdad la sirve al espectador o solo la guarda. Si vas a emitir en directo, pregunta si la emisión está incluida o se paga aparte. El simulcast permite lanzar la misma emisión a varias redes a la vez, por ejemplo a YouTube y LinkedIn, desde un único punto. Los subtítulos automáticos ahorran horas de trabajo y mejoran la accesibilidad, aunque en español conviene revisarlos a mano.
Marca, privacidad y protección
La marca blanca (white label) quita el logotipo de la plataforma y deja el reproductor con tu identidad. La protección con contraseña o por dominio es útil para formación interna y contenido de pago. El DRM, que cifra el vídeo para dificultar su copia, solo merece la pena si tu contenido tiene mucho valor, como cursos de pago o cine; en un vídeo de empresa suele ser exagerado.
Monetización, SEO y vídeo interactivo
Si quieres ganar dinero con los vídeos, mira si la plataforma admite anuncios, pago por visión o suscripciones. En SEO de vídeo, fíjate en que genere mapa del sitio de vídeos y datos estructurados, para que Google pueda mostrarlos en sus resultados. Las funciones interactivas (botones, formularios, capítulos) interesan sobre todo a marketing y a formación.
Red de distribución (CDN)
Casi todas las plataformas reparten el vídeo a través de una CDN, pero no todas lo cuentan igual. Pregunta si es propia o de un tercero y si tiene servidores cerca de tu público; si la mayoría de tus espectadores está en España y Latinoamérica, eso se nota en el tiempo de carga.
Cuánto cuesta el alojamiento de vídeo
Los precios de entrada de los planes que comparamos van desde 13,47 € hasta 88,92 € al mes, con una media de 38,08 €. La horquilla es amplia porque en ella conviven desde planes para un creador individual hasta soluciones con directo, DRM y marca blanca para empresas.
Fíjate en la diferencia entre precio de entrada y precio de renovación. Muchos proveedores atraen con una tarifa reducida el primer periodo y la factura del segundo año llega más alta; en la tabla encontrarás los dos importes para que no te lleves sorpresas. Hoy ocupa el primer puesto de nuestra clasificación Vimeo con Vimeo, con una puntuación de 8,6 sobre diez, pero el primero no es automáticamente el adecuado para ti. Los precios se revisaron por última vez el 28 octubre 2026.
Trampas habituales al contratar
- Límites escondidos: un plan que anuncia mucho almacenamiento y luego limita los minutos de reproducción o el número de vídeos.
- Funciones en planes superiores: el directo, los subtítulos o la marca blanca suelen estar solo en los niveles altos.
- Exceso cobrado aparte: la tarifa por pasarte de ancho de banda puede ser bastante mayor que la cuota ordinaria.
- Salir es difícil: si tus vídeos viven en un reproductor propietario, migrarlos después cuesta tiempo. Pregunta cómo exportas los archivos originales.
- Calidad real frente a calidad anunciada: una resolución máxima alta no sirve de nada si el reproductor no adapta bien la calidad a la conexión del espectador.
Cómo usar la tabla y los filtros
Empieza por lo que no negocias: si necesitas directo, activa ese filtro; si tienes que ocultar el logotipo, filtra por marca blanca. Después ordena por precio para ver el abanico y por puntuación para ver quién destaca en la práctica. Cuando te queden pocos planes, compara con calma el almacenamiento y el ancho de banda incluidos, y cruza esos datos con tus necesidades reales (cuántos vídeos tienes, cuánta gente los verá). Si quieres saber cómo calculamos las puntuaciones, lo explicamos en nuestra metodología.
Alternativas: YouTube, tu propio servidor y una CDN
YouTube es gratuito y llega a muchísima gente, pero te impone su reproductor, sus recomendaciones (que pueden llevar a tu espectador al vídeo de un competidor) y, a veces, anuncios. Va bien para divulgación; para ventas, formación privada o un sitio con imagen cuidada se queda corto.
Alojar el vídeo en tu propio servidor te da control total y no depende de terceros, pero tú te ocupas de convertir formatos, de la calidad adaptativa y de aguantar los picos de tráfico. Con pocas visitas funciona; con muchas, la factura de transferencia y la lentitud te harán replantearte la idea.
Si ya tienes tus vídeos y solo necesitas repartirlos de forma rápida, quizá lo que buscas es una CDN: reparte contenido por todo el mundo, aunque no incluye reproductor ni gestión de biblioteca. Los precios de entrada de las CDN empiezan en 0,90 € al mes. Y si todavía no tienes claro qué tipo de servicio te hace falta, empieza por nuestra comparativa general de hosting, donde ponemos lado a lado los tipos de alojamiento.
¿En qué se diferencia el alojamiento de vídeo de un hosting web normal?
El alojamiento de vídeo está pensado para almacenar, convertir y reproducir vídeo, mientras que un hosting web normal sirve páginas y archivos pequeños. La plataforma de vídeo adapta la calidad a la conexión de cada espectador y aguanta picos de audiencia. En un hosting compartido, un vídeo pesado puede ralentizar la web entera.
¿Cuánto cuesta alojar vídeos?
Depende del modelo, pero los planes de nuestra tabla van desde 13,47 € hasta 88,92 € al mes, con una media de 38,08 €. Los planes baratos limitan almacenamiento y funciones; los caros añaden directo, DRM o marca blanca. Revisa también el precio de renovación.
¿Puedo usar YouTube en lugar de un alojamiento de vídeo profesional?
Sí, si tu objetivo es llegar a mucha gente y no te importa su reproductor ni sus anuncios. Para vender cursos, formar a empleados o cuidar la imagen de marca, una plataforma especializada ofrece más control. Allí decides quién ve el vídeo y cómo se muestra.
¿Necesito DRM para proteger mis vídeos?
Solo si tu contenido tiene mucho valor y te preocupa la copia, como cursos de pago o producciones audiovisuales. Para la mayoría de vídeos de empresa basta una contraseña o restringir la reproducción a tu dominio. El DRM suele estar en los planes más caros.
¿Qué es el simulcast y cuándo me hace falta?
Es la emisión simultánea de un mismo directo en varias plataformas, por ejemplo tu web, YouTube y LinkedIn. Te hace falta si quieres llegar a públicos que viven en redes distintas sin montar varias emisiones. Si solo emites en tu propia web, puedes ignorarlo.
¿Cuánto ancho de banda necesito para mis vídeos?
Depende de cuántas personas ven tus vídeos y cuánto tiempo los reproducen, no tanto de cuántos vídeos tienes. Calcula las visualizaciones previstas por el peso medio de reproducción y deja margen para los picos. Si dudas, elige un plan con pago por uso o con ampliación sencilla.